CASA VO
La casa se ordena a partir de dos barras paralelas. Una de ellas se desplaza sobre su propio eje en dirección norte-sur. Cada una de estas barras remata en un volumen, la una en un cubo y la otra en un cilindro. Cada volumen contiene espacios de permanencia. Las barras se relacionan entre sí a través de una articulación a manera de puente suspendido. La transparencia de este último elemento genera relaciones visuales y espaciales de gran calidad entre los espacios construidos en jardines.
El deseo de los dueños de una casa moderna que al mismo tiempo mantuviera un lenguaje vernáculo se constituyó en el reto. Los principios que se utilizaron para proyectar la casa pertenecen a la arquitectura moderna. La utilización de planos inclinados cubiertos de teja y de columnas de madera rústica sobre las bases de piedra son aportes de la arquitectura tradicional. El resultado de la utilización del color ha sido halagador ya que, impregnado este elemento en determinados planos, la lectura del partido arquitectónico se ha vuelto más directa.
El programa se ordena de modo que la barra occidental que goza de una excelente vista a Quito, contenga los espacios sociales. La barra oriental, con buen asoleo matutino, contiene los espacios de reposo. El dormitorio principal está separado del dormitorio de los niños por un puente que maneja el mismo lenguaje de transparencia que el de la articulación entre las barras. Al encontrarse desplazado el cubo que contiene el dormitorio principal, este también se regocija con el hermoso paisaje que ofrece el perfil de la ciudad de Quito. Esta es una obra que pretende maximizar la ocupación del terreno dando relevancia al jardín interior, al sol y a las vistas.